Volver a empezar sin haberse ido
Entre la prudencia y la cobardía
Hay comienzos que no llegan con fuegos artificiales.
Llegan en silencio.
Empieza el año y, por dentro, algo ya ha cambiado.
No de forma espectacular.
No de forma visible.
Pero irrevocable.
Sigues en lugares donde ya no perteneces.
Cumples horarios, sostienes conversaciones, habitas espacios
que antes eran tuyos…
y ahora solo son tránsito.
No te has ido.
Pero tampoco estás.
Y la pregunta aparece, insistente, incómoda:
¿Es cobardía no marcharte todavía?
¿O es prudencia saber que aún no es el momento?
A veces creemos que el valor siempre grita,
que siempre rompe,
que siempre cierra puertas.
Pero hay un coraje más silencioso:
el de quedarse sin entregarse,
el de esperar sin dormirse,
el de no traicionarse mientras se prepara la salida.
No todo lo que se retrasa es miedo.
No todo lo que permanece es conformismo.
Hay procesos que no se fuerzan
porque se romperían por dentro.
🌿 Quizá empezar de nuevo no sea irse aún.
🌿 Quizá sea dejar de engañarse mientras tanto.
Y eso, aunque no lo parezca,
ya es un paso.
Si este texto te ha tocado, puedes quedarte aquí.
El Camino Creador.



