Lo que no te puedes quitar de la cabeza no siempre es el problema
A veces no es lo que piensas… es lo que hay debajo.
Hay cosas a las que no puedes dejar de darle vueltas.
Un tema.
Una preocupación.
Una situación que se repite en tu cabeza.
Intentas entenderlo.
Resolverlo.
Quitártelo de encima.
Pero no se va.
Y cuanto más lo piensas,
más peso tiene.
Parece importante.
Parece urgente.
Parece el problema.
Pero no siempre lo es.
Porque a veces,
eso que no te puedes quitar de la cabeza
no es el problema.
Es la señal.
Una puerta.
Una forma en la que algo más profundo
está intentando hacerse ver.
Pero no desde lo evidente.
Desde otro lugar.
Desde lo que no estás mirando.
Y por eso no se va.
Porque no viene a que lo resuelvas.
Viene a que lo mires.
Viene a llevarte a
lo que te domina en lo visible… tiene raíces en lo invisible
Si este texto te ha hecho verte, en El Camino Creador seguimos abriendo estas puertas, una a una, para que empieces a mirar más allá de lo evidente.
Puedes suscribirte y seguir el proceso desde dentro.



