🕊 El nido y las alas
Crecer es saber cuándo quedarte y cuándo volar.
El nido es necesario.
Es abrigo, es alimento, es calor.
Allí aprendemos a reconocernos, a sentirnos parte, a ser cuidados.
Pero el nido no es el destino, es solo el comienzo.
Si te quedas demasiado, se vuelve jaula.
Si partes demasiado pronto, te pierdes la raíz.
El momento perfecto es aquel en que tus alas se sienten listas.
No significa ausencia de miedo, significa confianza en que puedes sostenerte en el aire.
El vuelo no niega al nido: lo honra.
Cada vez que avanzas en libertad, llevas contigo lo aprendido, el calor recibido, la fuerza de lo sembrado.
Y descubres que volar no es dejar atrás, sino dar continuidad a lo que eres.
✨ El verdadero nido está en tu interior: desde ahí, las alas saben dónde ir.
“Suscríbete y recibe cada semana un soplo para desplegar tus alas sin olvidar tu nido.”



