🌌 Cuando dejas de medir tu vida, empieza tu vida
🌌 Cuando dejas de medir tu vida, empieza tu vida
No naciste para coleccionar éxitos.
Tampoco para evitar fracasos.
Naciste para encenderte.
Hay un instante —uno solo— en el que algo dentro de ti se aprieta.
Te aferras.
Te tensas.
Intentas que nada cambie o que todo cambie.
Y ahí, justo ahí, empieza el ruido.
En el Dharma lo llaman apego.
No es apego a cosas externas,
sino a las historias internas que te dicen quién deberías ser.
Te aferras al miedo,
a la herida que ya conoces,
a la versión de ti que te prometía seguridad.
Pero todo lo que se aferra… duele.
Todo lo que se aprieta… se rompe.
Todo lo que se sostiene sin presencia se convierte en dukkha,
esa forma silenciosa de sufrir sin saber por qué.
La transformación no ocurre cuando “ganas” o “pierdes”.
Ocurre cuando miras lo que te ata sin bajar la mirada.
Cuando atraviesas la raíz.
Cuando dejas de huir.
Cuando te vuelves permeable a la verdad
y no a la historia que te contabas.
Las tradiciones lo han dicho de mil formas:
lo que te libera no es el éxito,
ni el control,
ni la fuerza.
Lo que te libera es volver a ti.
Estar.
Habitar.
Presenciarte.
Cuando dejas de medirte,
la vida empieza a respirarte.
🌒 ¿Qué parte de ti sigue evaluándose sin descanso?
🌒 ¿Qué quedaría si soltaras la vara y te quedaras solo con lo que sientes ahora?
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